Engorda más cenar hidratos de carbono

 

Desde siempre, en los gimnasios, se ha comentado que no hay que comer hidratos de carbono por la noche porque, ya que nos vamos a la cama y no hacemos actividad física, al no quemarlos, se convierten en grasa y, además, porqué inhiben el pico de GH (hormona de crecimiento) y por todo esto nos harán engordar.

En realidad, estos dos puntos, son una tontería enorme.

En primer lugar, el gasto calórico mientras dormimos es muy parecido a lo de actividades sedentarias. Entonces no es tan importante si estamos estudiando, trabajando en la oficina o durmiendo; en todos estos casos, nuestro gasto calórico será muy bajo.
En segundo lugar, no es el pico de GH lo que nos hace quemar más grasa. Los niveles de esta hormona solo son uno de los miles de factores involucrados en la pérdida de grasa. Los grandes obesos tienen niveles de GH mucho más elevados que las personas delgadas. Las mujeres tienen niveles de GH mas altos que los hombres, aunque estas tengan mucha más grasa.

En resumen, decir que no hay que comer hidratos de carbono por la noche porqué de esta forma los niveles de GH bajan, o porque se convierten en grasa es tener una visión cuanto menos limitada sobre este tema.

Podemos comer tranquilamente hidratos de carbono por la noche porque estimulan indirectamente la producción de serotonina, una hormona que nos hará dormir mejor, porqué al día siguiente aumentarán los niveles de leptina, otra hormona que tiene efectos muy beneficiosos sobre nuestro metabolismo y porqué por la noche los niveles de cortisol son muy bajo y la sensibilidad a la insulina mejora muchísimo (hecho relacionado con la perdida de grasa).
De todas formas todo lo que acabamos de explicar no tiene mucho sentido, al igual que decir que en función del somatotipo (endomorfo, mesomorfo o hectomorfo) se pueden comer hidratos de carbono al mediodía o por la noche.

Esto porqué el único factor fundamental para entender cuando ingerir la mayor cantidad de hidratos de carbono en nuestra alimentación diaria, es……….. el entrenamiento.

Durante el entrenamiento, vaciaremos nuestras reservas de hidratos de carbono, almacenados en forma de glucógeno en hígado y músculos.
La sensibilidad a la insulina aumenta muchísimo y, en conjunto con otros factores propiciados por el entrenamiento y una suplementación adecuada (acido R alfa lipoico, cromo picolinato, aminoácidos esenciales, etc…), tendremos una mejor repartición de glucosa hacia los músculos. Es decir que la captación de glucosa por parte de los músculos será mucho mejor: la glucosa será absorbida de forma más eficiente y en cantidad más elevada por los músculos y mucho menos por los adipocitos (células grasas).

En línea general, para optimizar el proceso de absorción de glucosa por parte de los músculos, lo ideal es comer por lo menos la mitad de los hidratos de carbono del día entre unas 3 horas antes, y unas 3 horas después del entrenamiento.
Esta es la ventana ideal para que nuestros músculos aprovechen al máximo este macronutriente reduciendo al mínimo la posibilidad de acumular grasa.

Esto significa que si entrenamos por la mañana, podremos comer hidratos a la hora de comer y, si entrenamos por la tarde, podemos, mejor dicho tenemos que comer hidratos por la noche.

 

 

CategoryNutrición
Déjanos un comentario

*

Su dirección de correo electrónico no será publicada

Logo_footer  
     © 2017 Tu mejor tú | Desarrollo web: eConectados
Aviso Legal y Política de cookies

Síguenos en: